Una contraseña, AES-256 real y nada más que decidir
Pon una contraseña a un PDF aquí y el archivo no se abrirá sin ella. Ni en Acrobat, ni en un navegador, ni en un móvil, ni para nadie. Esa es toda la herramienta: un solo campo, una contraseña y cifrado que el archivo realmente lleva, en vez de una nota pidiendo a los lectores que se comporten.
Qué cifrado se utiliza realmente
Cada archivo recibe AES-256, el más fuerte que define la especificación PDF, y puedes comprobarlo tú mismo en vez de fiarte de nuestra palabra. Abre el archivo bloqueado en un editor de texto y revisa el diccionario de cifrado: verás Filter Standard, R 6, V 5, Length 256, CFM AESV3. Esa combinación es la revisión 6, el gestor de seguridad introducido con PDF 2.0, y AESV3 es el cifrado de 256 bits. No hay una opción más débil ni "depende del archivo".
Así se compara con las dos herramientas más conocidas de esta categoría, según lo que cada una indica en su propia página de Proteger PDF.
| Herramienta | Cifrado indicado en su página | ¿Vende casillas de permisos? |
|---|---|---|
| Esta herramienta | AES-256, en todos los archivos, siempre | No |
| Smallpdf | 128-bit AES | No |
| iLovePDF | No indicado de forma destacada | Sí, siete de ellas |
AES-128 no está roto y no pretendemos lo contrario. Pero las claves de 256 bits son la recomendación actual para documentos que deben permanecer cerrados durante años, aquí no te cuestan nada y "siempre" es mejor respuesta que "a veces". Y una herramienta que no te dice qué aplica te pide una confianza que no se ha ganado.
Por qué no hay casillas de permisos
Cualquier otra página de protección ofrece una fila de ellas: bloquear impresión, bloquear copia, bloquear edición. Nosotros deliberadamente no lo hacemos, y la razón merece dos minutos de tu tiempo.
Esos ajustes no son cifrado. Son banderas de aviso escritas en un archivo que se abre libremente para cualquiera, lo que significa que la clave de descifrado se entrega junto con el documento y respetar esas banderas depende de la buena voluntad del lector. Cualquier herramienta de desbloqueo las elimina en una fracción de segundo sin pedir contraseña, incluida la nuestra. Vender eso como protección sería como vender un candado con la llave pegada.
Tampoco tienes que fiarte solo de nuestra palabra. iLovePDF ofrece exactamente esas siete casillas bajo la pestaña Avanzado de su página de Proteger PDF, y debajo imprime: "Algunas aplicaciones que no siguen los estándares PDF pueden no aplicar correctamente estas restricciones." Ese es todo el problema, dicho por quienes lo venden.
| Los dos bloqueos que ofrece un PDF | ¿Se abre el archivo? | ¿Se puede quitar sin la contraseña? |
|---|---|---|
| Contraseña de apertura, lo que aplica esta herramienta | No sin la contraseña | No. Es cifrado AES-256 real |
| Banderas de permisos, bloquear impresión y copia | Sí, libremente, para todos | Sí, cualquier herramienta de desbloqueo, al instante |
Si necesitas que la gente lea un documento pero no lo conserve ni reutilice, eso es un problema de gestión de derechos, y ninguna herramienta PDF honesta lo resuelve con una casilla.
Comprueba su propio trabajo
Un bloqueo que falla en silencio es peor que ninguno, porque podrías enviar el archivo creyendo que está seguro. Tras escribir tu archivo, la herramienta lo reabre y confirma tres cosas: que ahora pide contraseña, que tu contraseña lo abre y que el cifrado es realmente AES de 256 bits. Si alguna comprobación falla, el trabajo falla de forma notoria en vez de entregarte algo que solo crees protegido.
Cambiar la contraseña de un archivo ya bloqueado
Mismo proceso, sin viajes extra. Añade la contraseña actual en la tarjeta del archivo y escribe la nueva en el campo de contraseña. El archivo vuelve conociendo solo la nueva contraseña y la antigua desaparece. Un conjunto de archivos que comparten una contraseña antigua se cambian todos juntos.
Qué ocurre con tu contraseña y tus archivos
Tu contraseña cifra el archivo y luego se descarta. Nunca se escribe en el registro del trabajo, que es lo que tu navegador consulta mientras se procesa; ese registro solo almacena un sí o no de si se estableció contraseña. Tu archivo final se elimina del servidor una hora después de estar listo, y el registro del trabajo una hora después para que una descarga tardía reciba un mensaje claro de expirado en vez de un misterio. No hay cuenta, así que nada vincula un archivo a una persona, y nada lleva marca de agua.
Si olvidas la contraseña
Entonces el archivo no puede abrirse, ni por ti, ni por nosotros, ni por nadie. AES-256 no tiene puerta trasera ni ruta de recuperación, y nuestra propia herramienta de desbloqueo te pedirá exactamente esa contraseña en vez de intentar adivinarla. Así que guarda la contraseña en algún sitio donde la encuentres y conserva tu copia original sin bloquear: esta herramienta te entrega una copia bloqueada y nunca toca el archivo que subiste.
Lo que obtienes
- AES-256 en cada archivo, verificable en el diccionario de cifrado del propio archivo
- Un solo campo de contraseña y ninguna casilla que no se cumpla
- El resultado se reabre y comprueba antes de entregártelo, o el trabajo falla de forma notoria
- Cambio de contraseña en un archivo ya bloqueado en la misma solicitud
- Tu contraseña se usa y se descarta, nunca se almacena en ningún registro
- Sin cuenta, sin marca de agua y los archivos se eliminan del servidor una hora después
¿Qué sigue?
Los bytes cifrados no se comprimen, así que ejecuta Comprimir PDF antes de bloquear, no después. También conviene borrar nombres de autor y rastros GPS con Eliminar metadatos PDF primero, ya que un archivo bloqueado aún los conserva. Y si tienes la contraseña y quieres quitarla, Desbloquear PDF la elimina en una sola pasada.